jueves, 7 de febrero de 2008

¿Y qué si no existe?

The things that happen here do not seem to mean
anything; they mean something somewhere else

[Las cosas que aquí pasan parecen no significar
nada, pero algo significan en otra parte]

G. K. Chesterton, The Sins of Prince Saradine


Lo sabemos, pero casi siempre preferimos no pensar en ello: nuestro secreto e inconfesable orden personal es incompatible con el orden del mundo. Y porque preferimos no pensar en ello, pensamos en otras cosas: en alguna divinidad, en la suerte, en el azar, en la «omnipotencia del pensamiento» (Freud), en la fortuna.

A propósito de ésta, es para mí inquietante el curso de su decadencia.

Primero, algo que entre nosotros ya no causa admiración: para griegos y romanos, a la Fortuna le estaba reservado un sitio entre los dioses.

En el caso del griego, era ofrendada bajo el solo nombre de Tique, no así para el romano, quien, con la diversidad de epítetos —Fortuna Publica, Regina, Felix, Augusta— tornó aún más evidente las caprichosas manifestaciones de esta diosa siempre interesada en los asuntos terrenales.

Algún jirón de su presencia sobrevivió entre los paganos medievales y aquella Fortuna Imperatrix Mundi famosa por gracia de Carl Orff.

Más difícil es distinguir la Fortuna de los medievales cristianos, como Dante: incluso reconociendo su condición de divinidad («Nunca podrá entenderla vuestra mente: / como diosa que es, en su reinado / ella provee, juzga y es regente»), está obligado a convertirla en una delegada del Supremo, de quien la Fortuna es sólo «su general ministra y guía». Confusa mezcla de politeísmo y dogma: ¿cómo conciliar a Dios, «que por igual la luz envía», con una mujer que, nunca se sabe bien si por diversión o por encomienda o simplemente “porque sí”, provoca que «uno subo y otro baje»? (Infierno, VII, 62 y ss.)

No importa: al hablar de Dios siempre se podrá argumentar la inaccesibilidad de sus designios y, en consecuencia, es inútil señalar sus aciertos o sus contradicciones. Mejor, para evitarse problemas, sacarlo de escena. Como Shakespeare: «And Fortune, on his damned quarrel smiling, / Show'd like a rebel's whore» [“y la Fortuna, sonriendo a su causa maldita, fue como una puta del rebelde”]. No más reverencias: porque el hombre la necesita, la desprecia.

Quiero finalizar tan escueto y tramposo catálogo con una minucia cuyo sentido recién comprendí. La minucia involucra dos celebridades: Haruki Murakami y Rossini, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo y la obertura de La gazza ladra. La novela pude leerse como una fatigosa relación del quebrantamiento de un orden, pero no es, como en las gestas míticas hindúes, el orden cósmico el que peligra, aquí se trata solamente del orden íntimo de Tooru Okada (¿cuántas novelas no tratan solamente de eso?); pero, hechizo de Murakami, el lector lo sabrá sólo después de emerger él mismo del lugar donde se encontraba. Entonces resulta irónico advertir que la clave de todo está ya en la primera página: que asistiremos a la supresión de un orden y, además, que ese orden es fantástico, deberíamos adivinarlo por un hecho: en el orden de Tooru Okada, un engranaje imprescindible es la melodía que intenta silbar sin éxito mientas cocina pasta, la obertura de La gazza ladra.



3 comentarios:

XAviertolo dijo...

Me parece que en estos tiempos posmodernos (ach me choca reconocer esto) algunos podemos creer que la famosa contingencia es nada más ni menos que la resurreción incomóda de la fortuna. Ahora, en esta historia de la fortuna que propones ¿no crees que saltaste de Shakespeare hasta Murakami?

P.D I have an objection about your translation of Shakespeare. Quarrel it's more like disputa o lucha. And Show'd refers more to se reveló o apareció. Therefore, I translate:

Y la Fortuna, en su maldita disputa, (aquí va una coma me parece) sonriendo, apareció(reveló) como una puta del rebelde.

Como sea, mi traducción es aún imprecisa. Por ello, es bueno respetar el texto en original =)

Also, I think that the "spanish" of the word happen it's closer to acontecer rather than suceder.

SAludos.

OOH Fortuna, velut LUna. Semper Creci aus decreci.

Juan Pablo dijo...

Procedo en sentido contrario:

Hago caso a tu corrección en la cita de Chesterton, y, de entre "ocurrir" "suceder" y "pasar", preferí esta última, aunque sea una palabra, a mi juicio, un poco débil para significar "the-things-that-happen-here".

La de Macbeth preferí dejarla intacta. No es la mejor, pero puedo justificarme: en "causa", por elipsis, suprimo "de la disputa"; y, aunque coincido contigo en la traducción de "to show", las alternativas que me propones, "aparecer" y "revelarse", tienen todavía un dejo de divinidad, de manifestación ultraterrena, en cambio, al traducir secamente "fue", intenté sugerir esa omisión de los dioses tan característica de Shakespeare.

Finalmente, ¿qué propongo? Bueno, ese no es mi fuerte. Me quedo con lo que escribí en el primer párrafo.

j. p.

Azucena dijo...

jajaja!!!! justo ahora, por una casualidad, estoy escuchando Carmina Burana en la oficinita; mientras termino las últimas correcciones de la tesis........ya no sé q pensar acerca de las casualidades.....te juro que no habia leido tu blog, y no sabia q habias escrito algo al respecto.

Azu